Primero informaros que en Córdoba estamos en feria. Se podría decir que se parece a la de Sevilla menos en una cosa: por ley todas las casetas son públicas y no se puede negar la entrada a nadie salvo por razones de aforo. No existe el derecho de admisión.
Aclarado esto, hablemos de la gente cutre que por aquí abunda. El pasado 23 de Mayo, llevé a unos amigos de Madrid a que conocieran la fiesta principal de mi ciudad y al intentar entrar en la caseta de “LA PRENSA” ocurrió lo siguiente: pasé yo primero, después Luis, pero al entrar Antonio, un CUTRE portero le cerró el paso. ¿Por qué? Le pregunté al CUTRE portero de la caseta de “LA PRENSA”; la explicación que me dio el CUTRE portero fue que mi amigo no podía entrar con zapatillas de deporte. Casualidades de la vida, al lado de de la caseta había una patrulla de la Policía Local y me acerqué y les expuse el problema. Su respuesta fue que era ilegal y que si hacia falta nos acompañaban hasta la puerta de la caseta. Denegué la oferta, porque no pienso entrar donde no son dignos de mí, pero sí me acerqué al CUTRE portero de la caseta de “LA PRENSA” a insinuarle lo CUTRE de su acción.
Este hecho es CUTRE, ilegal y sobre todo vergonzoso para Córdoba. Éste y otros incidentes nos dan muy mala prensa fuera de nuestra ciudad. No me extraña que por ahí nos tachen de CUTRES y catetos. No me extraña que digan que Córdoba es un pueblo grande. De todas formas, quiero invitaros a todos a la Feria de Córdoba, que salvo hechos puntuales, es genial.
Saludos y cuidado con los porteros CUTRES de casetas como “LA PRENSA”.
Tags: derecho de admisión, feria, porteros

Mayo 24th, 2008 at 5:05 pm
Sencillamente vergonzoso. A mi me ocurrió algo similar el año pasado en una caseta cuyo nombre no recuerdo.
Desde luego la imagen de Córdoba y los cordobeses se ve gravemente perjudicada con actuaciones como esta.
Un saludo.
Mayo 28th, 2008 at 1:04 pm
Gracias por denunciar aquí la cutrez más pútrida de nuestra feria. Que cunda ese ejemplo, que no timen a la gente.
Mayo 28th, 2008 at 4:20 pm
Desgraciadamente parece ser que no es un hecho aislado, sumando en 2006 un total de 300 denuncias hasta la fecha (más los casos no denunciados que seguro que habrá, como el de este artículo).
Las denuncias por impedir entrar en casetas casi se han quintuplicado.